El reto que tratamos de afrontar en este proyecto fue el de lograr una casa  eminentemente habitable y cálida dentro de una propuesta de arquitectura de nuestro tiempo, ya que un defecto que con frecuencia se ve en la arquitectura contemporánea es que las casas son muchas veces diseñadas más para verse que para habitarse.

   Otro problema es que muchas veces se busca una arquitectura “moderna”, pero considerando que este término se deriva de la palabra “moda” se llega a  propuestas que reflejan la arquitectura que está de moda en ese momento. Sin embargo, las modas arquitectónicas no duran más de 5 o 10 años y sucede muchas veces que las obras arquitectónicas que las siguieron se sienten un tiempo después fuera de lugar.    En mis proyectos  siempre nos preguntamos cómo se verán los diseños y que tan vigentes serán dentro de 10 o 20 años, y buscamos hacer una  arquitectura que perdure basada en los valores estéticos de nuestro tiempo.

   Exteriormente en la casa se maneja  un diseño compacto que permite una óptima utilización del terreno logrando un gran jardín.  Busca lograr una composición volumétrica, dinámica e interesante y dentro de la tradición nor-estense, utilizando un color discreto (el Norte fue siempre parco en el uso del color).

   Tanto hacia el exterior como al interior el motivo principal de la casa es una escalera escultórica en concreto aparente en una doble altura que abre hacia un gran ventanal marcado por una cuadrícula del mismo material y con una vista espectacular hacia el campo de golf.

   Es una casa  práctica y vivible. La planta baja aloja los espacios sociales con vista hacia el gran jardín, y las áreas de servicio. La casa está manejada, más que dividida en “cuartos” separados, en una sucesión de espacios interconectados todos con vistas hacia el exterior, lo que da una gran sensación de amplitud. Todos los remates visuales están cuidadosamente trabajados.

   El segundo piso incluye  las áreas familiares y estas se interconectan espacialmente con la planta baja a través de la doble altura de la escalera y del balcón que da hacia la sala formal. Consta de la sala de estar y tres amplias recámaras. Desde todos los puntos se tienen vistas espectaculares hacia el campo de golf y las montañas.

   El diseño de interiores de la Señora Martha Elizondo de Sada es perfectamente congruente con la propuesta arquitectónica. Es una decoración sencilla, práctica,  alegre y fresca que se podría describir como muy agradable.

   En resumen la casa es una propuesta coherente de arquitectura contemporánea pensada como marco cálido, estético y práctico que propiciará la integración familiar de quienes la habiten.

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