Jardines de invierno de estilo rústico por Fainzilber Arqts.

Terrazas chiquitas: 10 propuestas para casas con poco espacio

Xochitl Díaz Xochitl Díaz
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Si sales a tu jardín y lo único que vez libre es un área diminuta, aspecto que de inmediato te hace desanimarte a colocar lo que tanto has anhelado: un cobertizo que te cubra de la sombra e incluso te permita cocinar y degustar delicias al aire libre, estás en la situación que a nosotros nos inspiró, es decir, cuentas con una casa que no tiene nada de espacio, pero que no por ello quiere dejar de tener artículos llenos de utilidad con un tejado exterior. 

Entonces viene la pregunta eje, ¿podrá ese rinconcito de tu patio transformarse en un útil y bello tejado? la respuesta es un contundente y estratégico sí, además trae consigo muchos cualidades: puede alojar un comedor, ser una habitación para pasar el rato en contacto con la naturaleza,  hasta convertirse en cocina o ser el lugar de reuniones. 

Dicho esto, pasemos a ver, que lo bueno y pequeño es doblemente bueno.

1. Mini tejado en el balcón

Terrazas de estilo  por Remodelaciones SF
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realización de quincho en terraza

Remodelaciones SF

Esta expresión diminuta de un tejado en el balcón, es formidable para mostrar que incluso no es necesario tener un jardín para disfrutar de este elemento. Los aplausos son para la formidable manera de colocar hasta un asador en el lugar, pues esto se traduce en aprovechar al máximo el espacio reducido y sacar jugo a modo de desafío en lugar de una derrota antes incluso de intentarlo.

El truco para lograr una idea como ésta con la mejor eficacia es pensar muy bien la direccionalidad de los elementos que alojará el tejado, si es un asador procurar que éste sólo absorban un muro, que lo además quede libre y que con ello se impida la idea de saturación. Además debes prestar atención que la característica principal del cobertizo es lo rústico, así que busca potencializarla con los materiales; aunque también es bueno colocar alguno más moderno como el policarbonato, pues te ahorra iluminación artificial durante todo el día.

2. Mini cobertizo totalmente cerrado

Si en tu casa cuentas con una habitación que tiene la vista privilegiada hacia el jardín, ordena de otra manera el interior de tu residencia y déjala libre, pues te servirá perfecto como el inicio para un cobertizo, y no sumamente cerrado, ya que el hecho de antes haber sido una habitación como cualquier otra le hace contar con sólidas paredes. En donde puedes innovar es en hacer más pronunciada la conexión con el exterior, como colocando ventanales y, como lo dijimos en el punto anterior, dandole una apariencia mucho mas natural y añeja.

Quizás también tengas que realizar otras refacciones a fin de adaptar el espacio al formato propio de este ambiente, como podría ser incorporar una parrilla y mobiliario más resistente a una cocina llena de rusticidad.

3. ¡A pensar bien el mobiliario del cobertizo!

En este libro de ideas es una condición el hecho de tener un espacio sumamente pequeño en donde maniobrar hasta crear el cobertizo anhelado, por dicha razón es que se debe prestar total atención a todo lo que compondrá esa nueva área, y esto incluye meditar con detenimiento que tipo y entidad de muebles convocar.

Enfocando entonces la atención en este aspecto, te damos algunos consejos:  prioriza las bajo mesas amplias y procura que estén todas pegadas a los muros; opta, en lo posible, por un espacio de lavado para que todo los instrumentos que uses no tengan que salir a otra área a ser lavados y se puedan perder o ensuciar, más aún si decidiste tener una cocina de leña o carbón.

4. Parrilla con techo es cobertizo

A veces basta sugerir tomando los símbolos principales de una cosa, para que la cosa esté presente, suena un poco teórico todo esto pero a los que nos referimos es que podemos aludir a un cobertizo sin tenerlo tal cual, por ejemplo, si sólo tienes un asador en casa, no agregues más que una protección superior, ya con el tiempo irás agregando detalles que te ayuden a formar la atmósfera que caracteriza a un cobertizo como tal.

Una parrilla con un techo de madera, una barra y un par de bancos pueden sentar las bases de mini cobertizo. En la imagen de arriba mostramos a detalle una situación como la que te plateamos, ¿qué pero le pones?

5. Atención precisa a la apariencia

Vista del Jardín y Asador: Casas de estilo ecléctico por Estudio Meraki
Estudio Meraki

Vista del Jardín y Asador

Estudio Meraki

El espíritu del ente cobertizo, protagonista en este libro de ideas, no es tanto el tamaño, pues vimos incluso que con la pequeñez se pueden hacer maravillas, o lo que es lo mismo, el tamaño no importa; pero lo que sí tiene primacía es la actitud y, mucha de ella, radica en el material.

Si la madera no se presenta en este momento de tu vida como una opción viable, ¿por qué no afianzarse en el metal?, precisamente como nos lo ejemplifica, de maravilla por cierto, este diseño.

6. No exagerar en detalles

Hay que darle relevancia a lo que en verdad lo merece, y en los cobertizos son las funciones que tiene como tal, es decir, para aquello que se inventó que es: comer, beber y charlar. Partiendo con esto en mente, está más que claro que no se deben rebasar los límites en aquellos elementos que son meros detalles, y que si se hace el resultado será un amontonamiento caótico.

Pero con esto tampoco queremos orillarte a dejar en el anonimato la personificación de tu cobertizo, busca objetos simples pero contundentes.

7. Tener áreas sin barreras

Si tenemos un sitio sumamente pequeño, le marcamos el límite exterior con el cobertizo pero no paramos ahí, es decir, colocamos sólidas paredes a su alrededor, de inmediato se notará el sitio aún más pequeño que en lo que realidad es y, en el peor de los casos, se tornará no sólo diminuto sino oscuro y saturado.

La solución a esto que te planteamos es eliminar de tu mente la intención de tener muros delimitando todo el contorno de tu nuevo cobertizo, en lugar de eso deja áreas sin protección, así ademas tendrás una conexión con la vegetación de tu jardín, pues es algo que un tejado exterior siempre agradece.

8. Elegir una función

Un cobertizo es multifuncional, es decir, que sirve de maravilla tanto como área de descanso como para comer algo, cocinas delicias, crear una convivencia familiar o entre amigos, sólo pro mencionar unos ejemplos. El detalle una vez que se reconoce los muchos usos que se le pueden dar a esta área externa, no importando lo pequeña que ésta sea, es definir una función como importante para así poder incorporar todo lo necesario con el fin de desenvolver la función definida como primordial, ya si le das más usos, estos se adecuarán a las cualidades del lugar.

9. No olvidar las áreas de paso

La peor manera de arruinar un cobertizo pequeño es querer equiparlo con muchos muebles, adornos y demás accesorios y, olvidar, debido a todo eso, respetar aquellos pasillos que permitirán un desplazamiento adecuado en el lugar. Y es que cuando no hay sitios que permitan un libre paso, aunque todo lo demás sea bello y funcional no se podrá disfrutar de la mejor manera, pues la sensación de amontonamiento lo opacará todo. 

10. Una habitación hecha cobertizo

Nada de espacio hay en tu casa, absolutamente nada, pero sí hay una habitación un tanto vacía y, lo mejor, muy cerca de tu exterior. Si esta situación te hace identificarte, la creatividad está esperando la tomes como tu gran aliada, basta con que pongas una división sutil con el resto de tu casa (el vidrio es buena alternativa), abras dicho sitio a tu jardín y le coloques una decoración adecuada.

Hecho eso no queda más que desear, ¡que lo disfrutes!

¿Cuál es tu mini cobertizo ideal?, ¡cuéntanos!
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