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8 características de una casa sismorresistente

Joelia Dávila Joelia Dávila
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Con los últimos eventos que hemos estado sufriendo en nuestro país, hemos experimentado una gran sensación de hermandad y solidaridad, un apoyo fraternal entre los mismos mexicanos y muchas personas que han acudido de otros países. Pero también ha surgido la incertidumbre sobre la seguridad de nuestros hogares.

Muchos compatriotas han perdido sus viviendas, y tanto ellos al reconstruirlas, como los que tenemos la fortuna de seguir con ellas debemos considerar ciertos detalles constructivos muy importantes para contar con una edificación confiable y resistente ante sismos y desastres naturales.

Para ayudarte con ello, en este libro de ideas te presentamos 8 características, puntos prioritarios, a la hora de proyectar y construir una casa resistente a los sismos. Tómalos en cuenta para reconstruir, para reforzar o bien para construir desde cero tu vivienda.

1. Calidad del suelo

Antes de proyectar cualquier construcción sismorresistente, es indispensable conocer el suelo que habrá de soportarla. Éste debe tener una buena capacidad y flexibilidad. Toma en cuenta las siguientes características:

 * Los suelos de componentes gruesos como gravas arenosas, arenas arcillosas, los consolidados que han sido expuestos a los fenómenos naturales, compactos y duros SÍ son aptos para construir. 

* Los suelos blandos, sueltos y que son fáciles de excavar, finos arenosos, limosos o arcillosos y los que se conforman de materiales acumulados no originarios del sitio, NO son aptos para la construcción. 

* La cantidad de agua en el suelo es inversamente proporcional a su calidad para la construcción. Cuando hay saturación de agua y el nivel freático está a menos de 2 metros de profundidad, el suelo es malo. Si el agua se encuentra a niveles más profundos, entonces el suelo es bueno y estable. 

* Los suelos plásticos son aquellos arcillosos o limosos que, al recibir agua, se transforman en barro, se deforman y pierden su resistencia y capacidad mecánica. Estos NO son aptos para la construcción. 

* Tampoco son recomendables las arcillas expansivas, dispersivas, los rellenos orgánicos ni las pendientes pronunciadas.

2. Cimentación

Si tu terreno tiene alguna de las características no ideales, puedes reemplazar una sección o bien diseñar cimentaciones especiales. La cimentación es, después de la calidad del terreno, la clave para la resistencia de una edificación. Es la estructura encargada de transmitir los pesos y cargas al terreno para distribuirlos. Sus características en cuanto a forma, estructura y tamaño dependen de un estudio previo del terreno y las adecuaciones que se tengan que hacer a éste. Para responder a ello, las dimensiones de estas piezas son mayores a la estructura que soportan, y por lo general son de concreto con acero armado.

Varios tipos de cimentación:

También existen las cimentaciones en pozo, los pilotes, pilas y cilindros, que se utilizan cuando se tiene una carga muy grande y se necesita un soporte muy profundo.

Zapatas:


Existen las zapatas individuales o aisladas, que soportan las cargas de una columna a la vez. Las zapatas corridas soportan la carga de muros y varias columnas. Y la losa de cimentación es un conjunto de zapatas corridas y combinadas que se unen en una misma pieza de preferencia monolítica.

Lo ideal para una casa habitación que resista más probablemente a terremotos es la zapata corrida, sobre todo si cuenta con más de una planta. Pero es importante consultar con un especialista en ingeniería de suelos para lograr un cálculo preciso.

3. Altura de la edificación

Por supuesto, la altura y el número de niveles determinará la carga que deberá soportar el suelo y la cimentación. Si bien, éste no debe ser un impedimento para las construcciones puesto que para ello se hará el cálculo adecuado, también es cierto que entre menos niveles existan en la construcción, la sensación de movimiento será menor y las pérdidas serán pocas.

4. Simetría y distribución de cargas

La simetría en el diseño estructural de un edificio ayuda a un equilibrio constante, distribuyendo las cargas de manera uniforme sobre las cimentaciones. Y aunque un diseño así puede parecer aburrido, los arquitectos expertos sabrán generar diseños atractivos equilibrando los pesos en una estructura uniforme, combinando cargas y estructuras en cada nivel y en cada zona de la edificación.

5. Diseño estructural

Las estructuras, desde la cimentación hasta los muros de carga, cerramientos y dalas, deben tener la capacidad de soportar las fuerzas, tanto estáticas como dinámicas, y tener la flexibilidad suficiente para absorberlas.

Si una estructura es demasiado rígida, ante movimientos telúricos, sismos, tenderá a fisurarse y quebrarse. Si es demasiado flexible, el peso la derribará hacia un lado u otro. Por ello, deberá buscarse un equilibrio preciso de tal manera que en caso de terremoto, se absorban tanto la flexión como la compresión y la tracción.

Otro dato importante al construir una casa resistente a terremotos es contar con una mayor cantidad de elementos estructurales en la base, primera o primeras plantas, como muros, trabes y columnas. Esto, aunque implica un gasto mayor, mejora la estabilidad y resistencia de una casa ante movimientos sísmicos. 

6. Calidad en los materiales de construcción

La calidad de los materiales utilizados es un factor importantísimo para la resistencia de una edificación. Un material de buena calidad, certificado y con los elementos exactos debe tener la capacidad de absorber la energía generada en un sismo. Por ello, el concreto con acero armado es ideal, ya que es flexible y a la vez muy resistente. Pero el acero debe tener los calibres adecuados según los cálculos, la mezcla exacta en el concreto y las dimensiones precisas para las trabes y columnas.

Para verificar que dichos materiales y la estructura en sí misma garantice el cumplimiento de la resistencia y especificaciones técnicas de la construcción, es necesario realizar pruebas mecánicas. Las pruebas mecánicas se verifican en laboratorios especiales mediante ensayos de muros y piezas constructivas como réplicas de la edificación.

7. Proceso y autorizaciones

El proceso constructivo de una casa resistente a terremotos, debe cumplir con las reglamentaciones, especificaciones y requerimientos que marque la Ley de Edificaciones municipal y el Reglamento Constructivo del Estado y el Nacional. Para ello, el ingeniero o arquitecto responsable de la obra debe gestionar las autorizaciones presentando el proyecto ejecutivo y constructivo en tiempo y forma.

8. Mantenimiento de la construcción

El mantenimiento de una casa, es un detalle que poco se toma en cuenta a la hora de revisar las condiciones constructivas después de un sismo, pero es básico. Dar mantenimiento a una edificación es prioritario para garantizar condiciones de uso y habitabilidad óptimas. Revisar:

- Las condiciones de los entrepisos y losas de cubierta

- Reforzar las trabes y columnas si hay desprendimientos o separaciones

- Restaurar los aislamientos en cimentaciones, muros y cubiertas

- Cambiar con regularidad o cuando sea necesario tuberías y alambrado para evitar daños estructurales

- Corregir fugas externas e internas

- Detalles que sólo los habitantes pueden determinar pero que no deben dejar pasar. 

Y bien, esperamos haberte dado un norte para que revises, corrijas o bien recomiences tu hogar con un poco más de información sobre estructuras y sismos.

Cuéntanos la experiencia de tu vivienda después de algún sismo.
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